lunes 9 de noviembre de 2009

El Crucero

Por: Pedro Ferriz De Con.

Mis deseos se desvanecen ante la realidad que me asalta. Somos egoístas de entrada. La idea de compartir, no es lo nuestro. Más bien nos desagrada. Hace unos días me era imposible avanzar. Llevaba mi coche diez minutos en el mismo punto. Decidí apearme para poder llegar a Imagen. Medio kilómetro después, entendí el porqué. En la confluencia de dos avenidas, el tránsito estaba crónicamente atorado. ¿La razón? Muy sencilla. Nadie quería ceder el paso al que estaba claro en la posibilidad de avanzar. Preferible atorarlo todo, antes de ceder. Nadie… y digo nadie, quería que el otro saliera. Mejor atorado, que cortés. Preferible parar el flujo en ambos lados, que ver avanzar a quienes la situación les permitía.

Intento volcar nuestra problemática nacional, en un simple problema de crucero. Atorar a mis congéneres en algo tan sencillo y ciudadano, resulta inexplicable. Como igual resulta lo que reprochamos del Congreso. O de la tragedia en una guardería. O de la corrupción que nos corroe. O de la delincuencia que sofoca. La esencia de lo que somos es explicación y desahogo de todo lo que enfrentamos. Insisto en señalarnos al reflejo del espejo. No podremos entender la salida, sin ver descarnadamente aquello de lo que estamos hechos. “Hemos aprendido a volar como pájaros, nadar como peces. Pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos” solía decir Martin Luther King, cuando se refería a los círculos sociales que en su país, se expresaban exclusivos y excluyentes. Estados Unidos no podía avanzar un paso más, si no entraba primero en un proceso de conciliación. Blancos, negros, amarillos y morenos estaban destinados a matizar sus diferencias por el tono de su piel. Si las tribus —primera forma gregaria en el cuaternario— se hicieron comunes por un proceso de selección natural… Que se formaban, habitaban, luchaban, defendían, comían, curaban, gozaban, sufrían, reproducían, vivían y morían juntos. Hoy nuestra sociedad, no es una “tribu homogénea”. Puedo decir con pena que nos regodeamos en nuestras diferencias. La base comparativa, parte de sentirnos superiores. Y si no es así, entonces vengarnos por una manifiesta inferioridad. No estamos hechos a la abundancia y su pretensión. La esencia que nos rige es la escasez, limitación… apretura. Las trabas al desarrollo las vemos por abajo, nunca por encima. Forma que nos permitiría contemplar opciones.
La alegoría del crucero es un ejercicio que no deja dudas. Sólo la certeza de aquello por lo que debemos trabajar. “Mi real beneficio se basa en el de los demás”. “No hay bienestar si éste no es compartido”. “Si sé que hay alguien que tiene todo aquello de lo que carezco, ¡admíralo!, no lo envidies. Seguro se ha esforzado más que tú”. “No hay mejor forma de disfrutar tu éxito que compartiéndolo”.

Insisto en el tejido social como lo primero a zurcir. Sé que abominamos a los políticos, policías, niveles de gobierno y obligaciones en este marco de estrechez. Pero todos ellos no son marcianos. Son mexicanos. Y nuestras obligaciones no son suprahumanas, sino simples principios a seguir por cualquier ciudadano. Sé que con los años, sabremos qué hacer al llegar a un crucero. La esquina del conflicto debe transformarse en principio de concordia. Sólo falta entender que estamos muy poco dispuestos a dar. El egoísmo es otra forma de expresar la falta de compromiso y educación de un pueblo. Un simple crucero… me lo dijo todo.

Estados Unidos no podía avanzar un paso más, si no entraba primero en un proceso de conciliación. Blancos, negros, amarillos y morenos estaban destinados a matizar sus diferencias.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Dan Brown al servicio de la masonería: admira la “tolerancia religiosa” de esta sociedad secreta

Tomado de: http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=15319&id_seccion=9

Su afición por las sociedades secretas le llevó a escribir sobre los Illuminati en ‘Ángeles y Demonios’; ahora publica ‘El símbolo perdido’ cuyo eje central son los masones

¿Qué intereses tiene Dan Brown en la masonería? ¿Por qué después de publicar un libro que atacaba a la Iglesia católica presenta uno que ensalza a los masones? ¿Es el propio Brown un masón? Este viernes, 29 de octubre, se ha presentado en España el último libro del escritor estadounidense bajo el título El símbolo perdido.

El autor de El Código Da Vinci, libro que representa un ataque a la Iglesia católica y a sus doctrinas más esenciales, propone ahora un libro cuyo argumento pretende desentrañar el poder y los misterios de la masonería en Estados Unidos con la capital, Washington D.C., como centro neurálgico. Si en El Código Da Vinci, del que se vendieron 80 millones de copias, la trama giraba en torno al Opus Dei, y en Ángeles y demonios en torno a la sociedad secreta de los Illuminati, ahora Brown habla de la masonería, esta vez sin ánimo de desligitimarla.

Brown deja muy bien parada a la sociedad secreta de los masones, un hermético grupo que ha valorado en reiteradas ocasiones muy positivamente. Recientemente ha manifestado admirar su “tolerancia religiosa”: “Vivimos en un mundo en el que la gente mata por defender qué versión de Dios es la correcta. Los masones son una organización global que acepta a cristianos, musulmanes, judíos o a cualquiera confundido con su religión”. afirma este experto en simbología de Harvard.

Brown explica sobre la masonería: “Los reúne a todos y les dice ‘no nos preocupemos con lo que llamamos a Dios. Contemplemos juntos a este arquitecto del universo y reverenciemos este poder juntos en lugar de pelearnos por la semántica”, añade. Su último libro ha vendido más de un millón de copias el primer día de su lanzamiento en inglés.

Una historia subjetiva de intriga

La historia arranca bajo la cúpula del Capitolio de Washington con el descubrimiento de una mano amputada y tatuada justo bajo la pintura que representa la ascensión a los cielos de George Washington.

La acción, que transcurre a lo largo de doce horas, tiene como escenario numerosas zonas de la capital presuntamente relacionadas con la simbología masónica. La trama transcurre por el triángulo formado por a las avenidas Pensilvania, de la Independencia y la calle 14 north best, la Casa Blanca, el ya citado Capitolio y el monumento a George Washington.

George Washington es uno de los padres de la patria que firmó la Declaración de Independencia y conocido masón como el también presidente de los Estados Unidos Benjamin Franklin. Otros presidentes también reconocidos como masones han sido Teddy y Franklin Delano Roosevelt, Harry Truman y Gerald Ford. Estados Unidos es considerado el país considerado con más cantidad de masones entre sus ciudadanos.

¿Escritor anticristiano?

El Escritor cuya madre era una profesional de la música y tocaba el órgano en una iglesia, ha manifestado numerosas veces que su relación con la Iglesia católica fue “negativa”. Lo cual se refleja en su severo ataque al Opus Dei en su segunda novela, El Código Da Vinci.

Brown pasó una temporada en la ciudad española de Sevilla de la que afirmó en una entrevista a ‘Exeter’: “crecí aquí en el campus de la Academia Phillips Exeter (un prestigioso centro escolar al noreste de Estados Unidos) donde había cristianos, musulmanes y judíos de todo el mundo y el vivir en un país muy católico era nuevo para mí”.

De esa experiencia el autor de La fortaleza digital dice que encontró a mediados de los 80 familias con un choque generacional ya que los hijos luchaban por encontrar “un equilibrio” entre el mundo moderno y “la antigua estructura de poder de la Iglesia en sus vidas”. “Había una fricción entre padres e hijos”, afirmó Brown, que añadió “los padres sentían que la Iglesia tenía que dirigir sus vidas y los hijos sentían que eso era el viejo mundo y querían vivir en el nuevo”.

Francmasonería y su filosofía

Tomado de: http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=349798

La Franc-masonería, como toda institución milenaria, tiene su filosofía que nos da una visión de la naturaleza, del hombre, de la vida, del conocimiento humano, de la sociedad y de la historia.
Lo mismo las cuatro grandes religiones y sus iglesias ubicadas en todas partes del mundo, bajo el amparo de sus predicadores: Zoroastro, Moisés, Jesucristo y Mahoma; quienes junto a miles de sus seguidores difundieron la palabra divina seguidos por millones de seres humanos, trazando, para las sociedades, una senda mejor de la que han tenido, presentándoles un conjunto de principios, cuya adopción plena podría tener influencia en los destinos del futuro.

De los cuatro enviados de Dios, con excepción de Zoroastro, reformador religioso persa, Moisés, Jesucristo y Mahoma, llegaron a ser leídos, predicados y defendidos por millones de creyentes en todo el mundo.

Sus idearios religiosos nos dan una visión del mundo, de la vida, del futuro del hombre y de una sociedad ideal.

Sobre la Franc-masonería, nos dice Kauffman y Cherpin en su obra Historia Filosófica de la Masonería , remontándose al estado de las primeras sociedades, a las condiciones que preceden a las relaciones de los individuos con las épocas de la formación de esas mismas sociedades, nos refieren que quedan para siempre en un enigma inexplicable, por más esfuerzos que haga la arqueología prehistórica y la filología etnográfica.

Las sociedades pasan lentamente del estado semi-salvaje al estado de un pueblo pastor, y de éste al de agricultor.

Con este hecho la propiedad nace con todos los bienes que ella nos proporciona y con todos los males que a ella nos incita.

Al desarrollarse los intereses materiales surgen las debilidades inherentes a la especie humana: el antagonismo, la envidia, el odio y la guerra.

Los primeros jefes de las sociedades, no tardaron en abusar de la fuerza que les prestaban las tropas sometidas a su mando, las cuales habían combatido con ellos y en cuya presencia se granjearon el prestigio de la victoria y de la seguridad que les presta la opinión y cuando sus intereses particulares podían darle el carácter de interés general.

Los poderosos enseñan al hombre a que sacrifique su libertad, su bienestar y hasta su vida, prometiéndole la resurrección a otra vida más dulce y en otro mundo más lleno de atractivos.
Amenazan a los que fueron enemigos del tirano, con tormentos que no tendrían fin -el infierno-, obligándolos a que respeten la fuerza y la violencia como leyes emanadas de Dios, al que representan sentado sobre nubes y con el rayo exterminador en la mano para castigar a los rebeldes.

Nos dicen los autores que los poderes establecidos en sociedades envilecidas, donde había hombres virtuosos e inteligentes que conservan la tradición de sus derechos y quienes no pudiendo destruir la tiranía, intentaron socavarla sórdida y también religiosamente, adorando por convicción a un Ser Supremo, Creador del Universo, conservando la religión natural, rechazando los dioses ridículos y las vanas ceremonia del culto nuevo.

Entonces, los hombres que hasta esa época se habían reunido libremente, se ven precisados a rodearse de la sombra con que necesitaban protegerse; y la que hubiera sido, con la fuerza de la libertad, una gran religión, se convirtió en un culto reservado; y la que hubiera sido una escuela filosófica de sublimes máximas morales públicas, se tornó en un poder misterioso.

He aquí el principio de las sociedades secretas tan temidas y combatidas por los poderes civiles y teocráticos, tan calumniadas y difamadas, cuando su tendencia ha sido perfeccionar la especie humana.

Los iniciados en las sociedades secretas eran amenazados con la pena de muerte, por pretender revolucionar el orden establecido y reafirmar el juramento que recuerda la época de lucha y peligro, a que se exponían los que pregonaban su creencia en un solo Dios: E. Gran Arquitecto del Universo.

Las banderas de las sociedades secretas eran LA TRINIDAD SANTA que viene como bandera de las sociedades oprimidas, ESCUDO SAGRADO en que todos los pueblos subyugados fijan sus miradas, ESTANDARTE muchas veces ensangrentado, y otras tantas, resplandeciente, iniciando el rumbo del perfeccionamiento con las palabras: LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD.
Tal es el origen de la Franc-masonería, denominando a sus integrantes franc- masones, que eran artesanos dedicados a producir las obras de mayor calidad dentro de la cofradía, mientras que un masón era un alarife, ajeno a los saberes de la hermandad durante la edad media.

La masonería tiene sus orígenes en la Edad Media , según algunos autores, donde los gremios constructores participaban en las actividades de la construcción y poseían el saber arquitectónico de aquella época.

Tres categorías de masones existían en las cofradías: los aprendices, los oficiales y los maestros.
Ser parte de la masonería, durante la Edad Media y hasta la Revolución Industrial a mediados del siglo XIX, era sentirse parte de un gremio, era una forma de organización y ejercicio de la libertad individual.

Entre los masones, los había operarios y los del trabajo intelectual o espiritual.

La masonería tiene su origen en el concepto de Franc-masonería, lo cual, para algunos autores, significa lo mismo.

En ambos casos, se propone, no sólo construir edificaciones en el sentido clásico medieval, sino reconstruir individuos y sociedades, en vías al perfeccionamiento en la formación de valores laicos, que generen una nueva moral en la sociedad humana.

martes 3 de noviembre de 2009

417° Aniversario de la Ciudad de San Luis Potosi

San Luis Potosí, también llamada simplemente San Luis, es la ciudad más importante y capital del estado mexicano de San Luis Potosí además de cabecera de la municipalidad del mismo nombre, localizada a los 22° 09´ 04” de latitud Norte y 100° 58´ 34” de longitud oeste, a 363 km al norte-noroeste de la Ciudad de México. Cuenta con una altitud media sobre el nivel del mar de 1 860 m. En 2005, su población era cercana a los 800.000 habitantes; su zona metropolitana alcanzaba una población de aproximadamente 1,085,000 habitantes.

Los primeros asentamientos españoles (previos a la fundación) se debieron al descubrimiento de ricos yacimientos de oro y plata en el Cerro de San Pedro, lugar donde no había agua para el beneficio del mineral.

También existen fuentes documentales las cuales señalan que misioneros franciscanos - pocos años antes - habían asentado "...naturales avenidos a la paz..." (tlaxcaltecas) en las inmediaciones tanto del lugar que hoy ocupa la Plaza de los Fundadores, así como en "el puesto de Tequisquiapan". Pero si se sabe que en el valle donde después se fundó la ciudad, se realizaban correrías de caza y recolección, sobre todo debido a la abundante (en ese entonces) presencia de cuerpos de agua.

El nombre provino de la fama y leyenda de las minas de Potosí, en Bolivia, ("Vale un Potosí" se decía en esa época significando que algo valía mucho), y en advocación al santo patrono del Virrey de entonces Don Luis II de Velasco, y uno de los descubridores de dichas minas, Don Luis de Leija.

El historiador español Gonzalo de las Casas sostiene que "...se tenía noticia de que en las fronteras del norte del entonces imperio de los mexicanos... ...existían innumerables pueblos salvages... (sic), ...en las cercanías de un lugar denominado como "La Tangamanga".

Dicho territorio estuvo ocupado desde mucho antes de la conquista española por varios pueblos, a los que los mexicas denominaban "Quachíchitl (castellanizado como "huachichiles"). Estos pueblos, de organización nómada, se opusieron feroz y tenazmente durante varias décadas al avance y asentamiento de los españoles. Rechazando la evangelización, llevaron a cabo en la segunda mitad del siglo XVI una guerra de guerrillas contra los españoles (1540-1603), atacando a los viajeros y a los misioneros franciscanos e interrumpiendo a menudo la circulación en la Ruta de la Plata que llevaba de Zacatecas a la Ciudad de México.

Los conquistadores, por su parte, establecieron fuertes permanentes en la frontera noreste como centros de colonización y defensa, e intentaron reducir a la esclavitud - inicialmente - a los chichimecas. No sería sino hasta la última década del siglo XVI en que la decisión de asentar en dichos lugares a más de 400 familias tlaxcaltecas (y posteriormente purépechas), en régimen de encomienda, comenzaría a consolidar el avance de los españoles.

Esto representó un cambio respecto del extremismo sostenido por el ayuntamiento mexicano en el Tercer Concilio Provincial, (el cual había solicitado permiso para exterminar a los chichimecas), siendo la táctica del Virrey Don Luis II de Velasco, confiar en la sumisión por medio del ejemplo. Los tlaxcaltecas y las otras etnias asentadas cumplieron el papel de madrineros o "indios de paz", es decir, de modelos de obediencia a la corona, a la Iglesia y al modo de vida agrícola; su hostilidad hacia los pueblos del desierto, ayudó a que aceptaran este rol, además de las ventajosas condiciones que negociaron y consiguieron del Virrey, "...dados los peligros a que se exponían...".

Eventualmente, bajo el mando del capitán Miguel Caldera y organizados en las reducciones dirigidas por los misioneros encabezados por fray Diego de la Magdalena, se establecieron los primeros caseríos, aunque la paz completa de los huachichiles no llegaría sino hasta apenas iniciado siglo XVI.
La primera fundación se realizó por tlaxcaltecas en la actual plaza de Fundadores, donde había un ojo de agua, el 25 de agosto, Día de San Luis IX, días después se realiza la fundación oficial el 3 de noviembre, por españoles, en el mismo lugar y a partir de ahí se adjudicaron 16 solares, moviendo a los tlaxcaltecas hacia el Este.

Estos asentamientos se organizaron en una villa española y siete barrios indígenas, los cuales fueron, a saber: Tlaxcalilla (donde se establecieron los tlaxcaltecas); Santiago del Río (en el cual se fueron asentando los huachichiles), San Cristóbal del Montecillo (tlaxcaltecas), San Sebastián (asignado a las familias purépechas), San Miguelito (para las familias (tlaxcaltecas) y purépechas), San Juan de Guadalupe (tlaxcaltecas) y Tequisquiapan (de los tlaxcaltecas) y la villa española denominada en ese momento como San Luis de Mesquitique y después como San Luis Real de Minas del Potosi.

viernes 30 de octubre de 2009

Dia de Muertos

Día de Muertos en México
A Través de los Ojos del Alma
Michoacán
por Eduardo Merlo Juárez (Arquéologo mexicano)


"Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal. Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es más bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten.


El calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada de los muertos. Cada una de ellas es una fiesta de alegría y evocación. Llanto o dolor no existen, pues no es motivo de tristeza la visita cordial de los difuntos. La exagerada hospitalidad de los mexicanos es proverbial. Ésta se manifiesta a la menor provocación, aún más si los visitantes son sus parientes ya fallecidos. Hay quedeleitarlos y dejarlos satisfechos con todo aquello que es de su mayor agrado y asombro: la comida.


Desde remotas épocas hasta la actualidad, el “banquete mortuorio”, resplandece en todas las moradas nacionales, desde los humildes jacales o casas rústicas, hasta los palacios y mansiones.La comida ritual se efectúa en un ambiente regiamente aderezado en el que vivos y muertos se hacen compañía.


Cada pueblo y región ofrece variados diseños e ideas para este evento, pero todos con la misma finalidad: recibir y alimentar a los invitados, y convivir (o tal vez “conmorir”), con ellos”.

martes 27 de octubre de 2009

El Simbolo Perdido

Tomado de: http://www.infobae.com/mundo/480364-100892-0-Dan-Brown-presenta-su-nuevo-bestseller-espa%C3%B1ol

En su nueva novela, el autor de El código Da Vinci y Ángeles y Demonios pone de nuevo al experto en simbología Robert Langdon en una frenética aventura contrarreloj que lo llevará a recorrer durante 12 horas la ciudad de Washington.

El erudito profesor es convocado por su antiguo mentor, Meter Solomon, un masón filántropo, para dar una conferencia en el Capitolio. Pero de pronto todo se complica con el secuestro de Solomon y el hallazgo macabro de una de sus manos tatuada con cinco enigmáticos símbolos. Y, como no podía ser de otra manera, también aquí contará con ayuda femenina: Catherine Solomon, la atractiva hermana de su amigo y experta en ciencias noéticas, lo ayudará en su particular investigación en un mundo de secretos masónicos e historias ocultas.

El símbolo perdido vendió más de un millón de ejemplares en su primer día en las librerías de los EEUU, una cifra superada sólo por el aprendiz de mago Harry Potter. Todo un fenómeno que tampoco dejó indiferente al actor Tom Hanks, Langdon en la gran pantalla. Tras los éxitos de taquilla con las adaptaciones de El código Da Vinci y Ángeles y demonios, Hanks aseguró recientemente, durante la premiere de Donde viven los monstruos, que ya leyó el libro y que estaría "encantado" de meterse en la piel del erudito profesor de Harvard si deciden llevar esta nueva aventura a la gran pantalla.

miércoles 21 de octubre de 2009

Torneo de Domino

Nota importante: Por razon del Aniversario de la Resp.·. Los.·. Simb.·. "Justicia, Victoria y Libertad" N° 33, éste torneo se realizará en la misma fecha, pero a las 10:00 hrs.